Desde un principio no quise ver la realidad, hice
oídos sordos, jugué a un juego en el cual no quise aceptar sus normas, pensé
como una niña caprichosa y consentida, cómo una niña que todo o tiene y al
final me sumergí en una espiral de odio y amor.
(15-09-2010)
E.
No hay comentarios:
Publicar un comentario