Anoche me volvió a traicionar mi subconsciente, odio cuando hace eso, me hizo recordar cosas que creía olvidadas y lo peor de todo es que me hizo recordar a personas que pensaba que ya había olvidado, me hizo recordarte y como me sentía cuando estaba a tu lado, lo protegida que me sentía, y odio esa sensación, pues todo lo vivido fue un juego de un ilusionista que sabe manejar las cosas a su antojo, me dijiste que en ningún momento pensabas en ella, pero con la facilidad que me olvidaste y enseguida volviste a caer en sus brazos de serpiente me demuestran todo lo contrario, pasaste de 100 a 0 en menos de un segundo, ilusionaste un corazón herido, para machacarlo de nuevo con un mazo. En estos momentos me odio más a mi que a ti, odio a esa parte de mi que ha hecho que vuelvas a aparecer, pues ahora tengo a quien me quiere de verdad, a alguien que no dice las cosas para llenarse la boca con grandes palabras y hacerme creer que me quiere, lo que dice es de verdad, de corazón. A veces me pregunto que fue lo que pasó para que llegáramos a este punto, tú de indiferencia y yo de rencor. Me gustaría verte, ver que es de ti y como te va la vida, de verdad me alegro de que todo te vaya bien y estés con ella, quizás mi alma necesita alguna explicación para estar en paz, una explicación que sé que nunca llegará, fuiste la primera persona en la que llegué a confiar y a querer tanto y fui traicionada. Después de tanto tiempo aun sigo sintiendo dolor, no dolor por que se acabara nuestra breve historia, sino dolor porque me fallaste, rompiste mi confianza, y mira si soy idiota y tengo fe en las personas que me gustaría creer que alguna vez podremos llegar a ser amigos y que alguna tarde, sentados en alguna terraza, tomándonos un par de cervezas nos riamos de todo y digamos que inmaduros fuimos, pero sé que eso será imposible, pues noto que hay algo dentro de ti que te come encontrar mía, y no entiendo el por qué, yo lo único que hice fue quererte, quizás fue eso lo que pasó, que de tanto querernos acabamos consumiendo la pasión y terminamos odiándonos, yo lo único que quiero es enterrar el hacha de guerra y que cada vez que nos encontremos o tengamos que estar en un mismo sitio por lo menos poder mirarnos a la cara y decir aunque sea un hola, que tal te va? y no estar uno al lado del otro y sin dirigirnos la palabra. Sé que las últimas palabras que me oíste pronunciar hacia ti fueron fuertes, y puede que el "para mi estás muerto" te doliera, pero en ese momento es lo que sentía, y es triste recordar los buenos momentos, las risas, los silencios cómplices, las miradas que lo decían todo.. y que ese amigo se perdió, se perdió para siempre. Espero que todo este tiempo hayas sido feliz en compañía de ella, pues yo he encontrado a alguien que me hace realmente feliz y sé que nunca me va a fallar y por si algún día cambias de idea respecto a mi, yo te tiendo mi mano y la bandera blanca por si la quieres aceptar.
E.